Declaración en solidaridad con el pueblo colombiano
LOS SIGUIENTES 32 GRUPOS DE TRABAJO Y GRUPOS ESPECIALES DE CLACSO:
Afrodescendencias y propuestas contrahegemónicas; AgroecologĆa polĆtica; Anticapitalismos y sociabilidades emergentes; Antiimperialismo: perspectivas transnacionales en el sur global; AutonomĆas, territorios y memoria: geopolĆticas en disputa; Ciencia social politizada; Descentrando las relaciones internacionales latinoamericanas (Grupo Especial CEFIR/FES/CLACSO); Cuerpos, territorios y feminismos; EcologĆa(s) polĆtica(s) desde el Sur/Abya-Yala; Educación popular y pedagogĆas crĆticas; Educación y vida en comĆŗn; EnergĆa y desarrollo sustentable; Estados en disputa; Estudios crĆticos del desarrollo rural; Estudios sociales para la salud; Feminismos, resistencias y emancipación; Fronteras: movilidades, identidades y comercios; Fronteras, regionalización y globalización; Infancias y juventudes; Luchas antipatriarcales, familias, gĆ©neros, diversidades y ciudadanĆa; Memorias colectivas y prĆ”cticas de resistencia; Migración Sur-Sur; Pensamiento geogrĆ”fico crĆtico latinoamericano; Palestina y AmĆ©rica Latina (Grupo Especial Revista Al Zeytun/CLACSO); PrĆ”cticas emancipatorias y metodologĆas descolonizadoras transformadoras; Pueblos indĆgenas y proyectos extractivos; Pueblos indĆgenas, autonomĆas y derechos colectivos; Red de gĆ©nero, feminismos y memorias de AmĆ©rica Latina y el Caribe; Territorialidades en disputa y r-existencias; Trabajadorxs y re-producción de la vida; Vigilantismo y violencia colectiva; Violencias, polĆticas de seguridad y resistencias
MANIFESTAMOS QUE:
El actual gobierno colombiano, en cabeza del presidente IvĆ”n Duque, ha llevado a Colombia a una situación de caos generalizado en la cual el EjĆ©rcito y la PolicĆa Nacional han hecho uso excesivo de la fuerza para reprimir el levantamiento popular y ciudadano en contra de una serie de medidas económicas que continuarĆ”n precarizando a las clases medias y bajas del paĆs. Esto en medio de una grave recesión económica profundizada por la pandemia del covid-19, aunado a un deterioro de las garantĆas en la implementación del proceso de paz, y de un aumento significativo en el asesinato de excombatientes, lĆderes sociales, ambientales y de integrantes de base de las organizaciones sociales[1] y de comunidades indĆgenas y afrocolombianas (Observatorio de Derechos Humanos y Derecho Humanitario, 2020).
El 28 de abril pasado, lxs colombianxs salieron a las calles a pedirle al gobierno que retirara las reformas tributarias y de salud. El gobierno respondió con la militarización de las principales ciudades del paĆs, como Cali, MedellĆn, BogotĆ” y Pasto, mediante el despliegue del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) de la PolicĆa Nacional a lo largo y ancho del territorio nacional. El ESMAD asesinó, golpeó, disparó a los ojos (especialmente a jóvenes manifestantes mujeres), y agredió sexualmente a algunas de las personas que se manifestaban en las calles. TambiĆ©n se han documentado detenciones arbitrarias y torturas. El dĆa 03 de mayo, fue uno de los dĆas mĆ”s sangrientos en el sector SiloĆ©, barrio popular de la ciudad Cali, donde se desató una batalla campal entre agentes de la PolicĆa y manifestantes que se encontraban realizando un acto pacĆfico honrando la memoria de las vĆctimas[2]. Este sector estĆ” compuesto en su mayorĆa por población negra que ha sido sistemĆ”ticamente discriminada, excluida y estigmatizada.
Con el pasar de los dĆas hemos visto un grave escalamiento de la violencia. El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (al 5 de mayo de 2021) reporta 31 personas asesinadas (en su mayorĆa jóvenes), 22 vĆctimas de agresiones oculares, 1220 heridos, 9 casos de violencia sexual, 87 desaparecidos, 200 agresiones por parte de la policia[3]. Sin embargo, no se tiene certeza de los nĆŗmeros exactos de las vĆctimas, ya que otros informes seƱalan una cantidad mayor. Frente a ello, el gobierno nacional ha reaccionado de manera ambigua e hipócrita: por un lado, ha llamado a un diĆ”logo nacional, y por otro, no sólo ha continuado desplegando a la fuerza pĆŗblica en contra de quienes siguen manifestĆ”ndose -que muestra un ensaƱamiento feroz-, sino que, ademĆ”s, ha fijado recompensas para quienes denuncien a quienes incurran en āactos vandĆ”licosā. Esta Ćŗltima medida fomenta la cultura de violencia heredada de las lesivas tĆ”cticas de persecución al narcotrĆ”fico y hace poco para desescalar la violencia y abrir espacios de diĆ”logo en los que las demandas ciudadanas sean escuchadas y tomadas en serio. Todo ello reproduce la criminalización y estigmatización de las expresiones de las juventudes que hacen parte de los sectores excluidos de la sociedad colombiana.
En el marco de un Estado Social de Derecho, la protesta social forma parte del ejercicio de la democracia, es un derecho reconocido y protegido por las normas y estĆ”ndares internacionales, y los Estados tienen el deber de actuar sobre la base de la licitud de las protestas y manifestaciones pĆŗblicas, asĆ como investigar y sancionar cualquier uso desmedido de la fuerza. Es imprescindible que el Estado cumpla con su obligación de garantizar los principios tranversales de los derechos humanos: universalidad, igualdad y no discriminación; acceso a mecanismos de garantĆa; acceso y producción de información, y derecho a la participación.
En Colombia, en cambio, lo que hemos visto durante los Ćŗltimos aƱos es el cercenamiento de los principios democrĆ”ticos y del Estado Social de Derecho, como consecuencia de violaciones sistemĆ”ticas a los DDHH, ejecuciones extra-judiciales, el incumplimiento del proceso de paz por parte del gobierno de Duque, asĆ como asesinatos de lĆderes sociales y ambientales, ex-combatientes de las guerrillas y defensores de DDHH. Todo ello pone en evidencia la degradada calidad del proceso institucional colombiano.
En lugar de responder a los reclamos sociales con represión, el gobierno de Colombia debe escuchar a lxs ciudadanxs y promover reformas sociales para el bienestar de lxs colombianxs. Se trata de una necesidad apremiante, mĆ”s aĆŗn cuando se tiene en cuenta que la pobreza en el paĆs aumentó 6.8% en el Ćŗltimo aƱo, llegando a total de 42,5 % en el aƱo 2020; y pasó de tener 17,4 a 21 millones de personas en situación de pobreza monetaria (DANE, 2021), sin contar las realidades de la desigualdad social y el hambre en los territorios del paĆs que no se registran en las cifras oficiales.
Condenamos de manera absoluta las violaciones a los derechos humanos por parte de la policĆa y el ejĆ©rcito colombiano y la represión violenta a la ciudadanĆa.
Nos solidarizamos con lxs colombianxs que han decidido expresar su desacuerdo con el rĆ©gimen polĆtico y que reclaman a gritos una sociedad mĆ”s justa y equitativa. Nos solidarizamos tambiĆ©n con todxs quienes han perdido a sus familiares a manos de las fuerzas del Estado y con quienes estĆ”n en bĆŗsqueda de desaparecidxs y demandamos el apoyo de las instituciones de justicia internacional para una exhaustiva investigación y castigo de lxs responsables y ejecutores de estos actos represivos.
En estas circunstancias todxs lxs latinoamericanxs nos sentimos hermanadxs con el pueblo colombiano y unimos nuestras voces para exigir justicia y respeto por la dignidad humana.
7 de Mayo 2021
Grupos de Trabajo y Grupos Especiales CLACSO
ā Afrodescendencias y propuestas contrahegemónicas
ā AgroecologĆa polĆtica
ā Anticapitalismos y sociabilidades emergentes
ā Antiimperialismo: perspectivas transnacionales en el sur global
ā AutonomĆas, territorios y memoria: geopolĆticas en disputa
ā Ciencia social politizada
ā Cuerpos, territorios y feminismos
ā EcologĆa(s) polĆtica(s) desde el Sur/Abya-Yala
ā Educación popular y pedagogĆas crĆticas
ā Educación y vida en comĆŗn
ā EnergĆa y desarrollo sustentable
ā Estados en disputa
ā Estudios crĆticos del desarrollo rural
ā Estudios sociales para la salud
ā Feminismos, resistencias y emancipación
ā Fronteras: movilidades, identidades y comercios
ā Fronteras, regionalización y globalización
ā Infancias y juventudes
ā Luchas antipatriarcales, familias, gĆ©neros, diversidades y ciudadanĆa
ā Memorias colectivas y prĆ”cticas de resistencia
ā Migración Sur-Sur
ā Pensamiento geogrĆ”fico crĆtico latinoamericano
ā PrĆ”cticas emancipatorias y metodologĆas descolonizadoras transformadoras
ā Pueblos indĆgenas y proyectos extractivos
ā Pueblos indĆgenas, autonomĆas y derechos colectivos
ā Red de gĆ©nero, feminismos y memorias de AmĆ©rica Latina y el Caribe
ā Territorialidades en disputa y r-existencias
ā Trabajadorxs y re-producción de la vida
ā Vigilantismo y violencia colectiva
ā Violencias, polĆticas de seguridad y resistencias
ā Revista Al Zeytun/CLACSO Palestina y AmĆ©rica Latina
ā CEFIR/FES/CLACSO Descentrando las relaciones
internacionales latinoamericanas
[1] https://coeuropa.org.co/el-quiebre-de-la-paz-y-el-estado-de-derecho-la-politica-de-defensa-y-seguridad-del-gobierno-duque-profundizar-el-modelo-de-despojo-de-los-bienes-comunes/
[2] https://www.elespectador.com/noticias/judicial/lo-que-paso-anoche-en-siloe-cali-fue-una-matanza-lider-social/
[3] http://www.indepaz.org.co/cifras-de-violencia-policial-en-el-paro-nacional/
Esta declaración expresa la posición de los mencionados Grupos de Trabajo y noĀ necesariamente la de los centros e instituciones que componen la red internacional de CLACSO, su ComitĆ© Directivo o su SecretarĆa Ejecutiva.
Link de la publicación:
https://www.clacso.org/declaracion-en-solidaridad-con-el-pueblo-colombiano/
